Con inhumαciønεs, despresurizan el Semefo



Después de haber permanecido hasta tres años en las cámaras de refrigeración del Servicio Médico Forense (Semefo), sin haber sido identificados o reclamados por sus familiares, los cuerpos de 56 víctimas de la violencia o el abandono social fueron inhumados ayer en la Fosa Común de Ciudad Juárez.

Se trató de dos mujeres y 54 hombres, quienes murieron entre 2022 y 2024, mientras que aproximadamente 200 cuerpos más permanecen todavía en espera de ser reclamados por sus familias o identificados por las autoridades, informó Héctor Manuel Jácome Hernández, coordinador de Servicios Periciales y Ciencias Forenses en la Zona Norte de Chihua­hua.
“Estamos dando el mayor tiempo posible para poderlos tener en las cámaras (de Semefo), ahí resguardados”, dijo Jácome Hernández, mientras trabajadores y peritos forenses descargaban cada uno de los 56 ataúdes de madera para enterrarlos en dos hileras de fosas individuales ubicadas en la segunda sección de la fosa común en el panteón municipal San Rafael, a las afueras de Ciudad Juárez.
En medio del desierto, los 56 cuerpos quedaron enterrados sobre montones de tierra; sin flores, sin cantos, lágrimas ni oraciones. Identificados con el número del Sistema de Ingreso y Egreso de Cuerpos (SIEC), el número de hilera, fosa y jardín.
“Para poder inhumar nosotros solicitamos una autorización al Ministerio Público; una vez que ellos determinen que se han agotado todas las diligencias en la investigación nos pueden autorizar”, informó el coordinador de los peritos forenses.
Dijo que el objetivo es que posteriormente puedan ser fácilmente identificados por sus familiares, por lo que se conforma un archivo básico de cada víctima, en el cual además de la necropsia se integran exámenes técnicos y científicos que permitan la posible identificación futura del individuo, como son perfil genético, ficha dactilar, fotografías de cuerpo y de las prendas que vestía al ser hallado, así como los análisis dentales.

Podría haber migrantes…

Debido al gran flujo migratorio que ha registrado Juárez en los últimos seis años y medio, dijo que entre las hipótesis de las identidades se cree que entre las víctimas podría haber personas migrantes, pero no existe la certeza.
Entre los 56 cuerpos que fueron inhumados ayer, se encontraban 29 que murieron por “causas naturales”, es decir, por alguna enfermedad; 21 por homicidio doloso, lo que significa que fueron víctimas de la violencia en esta frontera; cinco por cuestiones accidentales, entre ellos dos víctimas de la inhalación de monóxido, y uno más por “causa indeterminada”.
“Tenemos cuerpos no identificados, que son personas en calidad de desconocidos al cien por ciento, sin ninguna hipótesis de identidad, y por más que agotamos hasta confrontas con sistemas de huellas dactilares no logramos identificarlos, por genética tampoco, no hay familiares que los reclamen, entonces quedan en calidad de no identificados”, explicó.
Dijo que también “hay personitas de algunos asilos, que son personitas no reclamadas, que de ellas sí tenemos una hipótesis de identidad, que es con el nombre que se registran en estos lugares de resguardo para personas de la tercera edad, pero no tienen familiares y nadie los reclama”, agregó.
El 15 de marzo de 2024, la Fiscalía General del Estado (FGE) inhumó 67 cuerpos, 13 mujeres y 54 hombres que murieron entre 2022 y 2023, mientras que la de ayer fue la primera inhumación realizada en la Fosa Común de Ciudad Juárez durante 2025.



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