Declaran desastre por precio récord de diésel a 7 meses de guerra con Irán



El gobernador Greg Abbott declaró el lunes un desastre a nivel estatal por el disparo en los precios del diésel y una creciente escasez de combustible provocada por guerras en el extranjero.

La declaración de desastre, vigente por 30 días y que puede extenderse indefinidamente, le permitió a Abbott levantar algunas restricciones al transporte comercial, lo que, según dijo, ayudará a aliviar parte de los costos elevados. El diésel se utiliza en la agricultura y en el transporte comercial de carga, por lo que el alza en los precios del combustible se traslada a los consumidores en forma de mayores costos para los productos en el supermercado.

La declaración amplía el uso del diésel teñido en las carreteras de Texas, suspende las normas del Diésel de Bajas Emisiones de Texas hasta el límite que autoriza el gobierno federal, y eleva el peso permitido para las cargas de combustible, productos agrícolas y madera. El gobernador también solicitó a la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) que exente al estado de los requisitos federales de diésel ultra bajo en azufre, con el fin de aumentar la oferta.

«La agricultura y el transporte de carga de Texas funcionan con diésel», escribió Abbott en un comunicado. «Los precios récord ponen en riesgo a ambas industrias y elevan los costos para cada familia texana”, señaló.

Y agregó: “Ahora los agricultores y los transportistas pueden usar diésel teñido en las carreteras de Texas, y las cargas de combustible, cosechas y madera pueden circular con un mayor peso. Estas medidas reducen los costos en el campo, en la carretera y en la tienda».

El diésel teñido es químicamente igual al diésel normal que se vende en las gasolineras, pero está teñido de color rojo y se utiliza en maquinaria agrícola y de construcción que no circula por caminos públicos. Debido a que está exento de los impuestos federales y estatales sobre combustibles para uso vehicular, su uso en carreteras públicas normalmente está prohibido, y quienes lo infringen están sujetos a multas por evasión fiscal, de acuerdo con la ley estatal.

Eliminar las restricciones al uso del diésel teñido podría reducir los precios al aumentar la oferta de diésel disponible para uso cotidiano.

La orden de Abbott no exenta el impuesto de base al combustible, que es una tasa fija de 20 centavos de dólar por galón (5.3 centavos por litro), tanto para la gasolina como para el diésel sin teñir.

La declaración de desastre y la orden del gobernador se dan en momentos en que AAA reporta un precio promedio del diésel de 5.86 dólares por galón (1.55 dólares por litro) en Texas. El lunes también se cumplen siete meses desde que Estados Unidos e Israel lanzaron ataques coordinados contra Irán, lo que provocó una prolongada interrupción en las exportaciones de petróleo y gas de Medio Oriente. El conflicto en curso ha elevado los precios de la gasolina y el diésel en todo el mundo.

A principios de febrero, el diésel costaba 3.30 dólares por galón (0.87 dólares por litro) en Texas.

La asequibilidad se ha convertido en un tema central de la temporada electoral en Estados Unidos, de cara a las elecciones intermedias del 3 de noviembre. Abbott y otros funcionarios republicanos de nivel estatal enfrentan elecciones competitivas en un estado en el que ningún demócrata ha ganado una contienda estatal desde 1994.

La oponente de Abbott, la representante estatal demócrata Gina Hinojosa, pidió al gobernador que exente el impuesto estatal a la gasolina. La oficina de Abbott ha argumentado que él no tiene la facultad de exentar impuestos de manera unilateral.

El Partido Demócrata de Texas reiteró esa postura en un comunicado el lunes, en el que pidió a Abbott suspender por completo el impuesto a la gasolina y responsabilizó a la política exterior del presidente Donald Trump por los altos precios.

«Abbott también debe exigirle a Donald Trump que levante sus absurdos aranceles y detenga la innecesaria guerra que están elevando los costos para los texanos», dijo Terri Burke, directora ejecutiva del Partido Demócrata de Texas. «Abbott no puede seguir pidiéndoles a las familias trabajadoras que carguen con el peso de su lealtad política a Trump, mientras los texanos pagan el precio».

En 2024, Abbott había levantado por última vez las restricciones al diésel teñido a causa de los incendios forestales en el Panhandle.



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