

Trabajadores de la Secretaría de Salud denuncian falta de apoyo sindical, carencia de insumos y personal, además de adeudos por turnos dobles; la suspensión de actividades afecta a derechohabientes en Chihuahua
Chihuahua .– La atención médica en la Clínica Morelos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y otras unidades de la capital se vio severamente afectada este día, luego de que trabajadores inconformes con la representación sindical intensificaran sus protestas y se sumaran al cierre de instalaciones, lo que dejó sin acceso a numerosos derechohabientes que tenían consultas, estudios y trámites programados.
La movilización involucra a integrantes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud, quienes manifestaron su inconformidad con el dirigente Rafael Olivo, a quien señalan de no brindarles el respaldo necesario ante las distintas problemáticas que enfrenta la base trabajadora. Entre sus principales demandas destacan mejoras salariales, atención a las necesidades laborales y el suministro suficiente de insumos, materiales médicos y personal, incluidos especialistas.
Los inconformes también denunciaron que la falta de trabajadores en diversas áreas obliga a parte del personal a cubrir turnos dobles sin recibir el pago correspondiente, situación que, aseguraron, se ha prolongado durante años sin una solución definitiva. Aunque las dificultades laborales se han acumulado desde tiempo atrás, durante las últimas semanas el conflicto sindical escaló hasta derivar en la suspensión de actividades y afectar directamente la prestación de servicios.
Durante la mañana, pacientes que acudieron a la Clínica Morelos para recibir atención médica se encontraron con restricciones para ingresar al inmueble. Personal de seguridad de consulta externa impidió el acceso a quienes tenían citas programadas, necesitaban estudios de rayos X o pretendían realizar algún trámite administrativo.
De acuerdo con lo observado durante la protesta, únicamente se permitió el ingreso a familiares de personas hospitalizadas y a quienes requerían cuidados especiales, entre ellos pacientes oncológicos. La medida generó complicaciones para los derechohabientes que esperaban recibir atención y que no pudieron acceder a los servicios previstos para este día.
El cierre se extendió a otras instalaciones, con la suspensión de actividades en unidades médicas como las clínicas 33 y 44, además de la unidad de Ávalos. También se reportó la adhesión de guarderías al movimiento, lo que amplió las afectaciones para trabajadores y usuarios de los servicios.
Hasta el momento, la problemática refleja el deterioro de las relaciones entre una parte de la base trabajadora y su representación sindical, mientras los derechohabientes enfrentan las consecuencias de un conflicto que mantiene en el centro de las demandas las condiciones laborales, la falta de personal y las necesidades de atención médica. Se espera que las partes involucradas establezcan acuerdos que permitan atender las exigencias de los trabajadores y restablecer los servicios para la población usuaria.



