

Washington.- Después de semanas de expectativas por parte de la Casa Blanca y nerviosismo del público, el Presidente estadounidense, Donald Trump, está listo para anunciar el miércoles una serie de aranceles que él mismo describe como «recíprocos» tanto para amigos como para enemigos.
Los nuevos aranceles, que se anunciarán en lo que Trump ha llamado «Día de la Liberación», son un intento de impulsar la manufactura en Estados Unidos y castigar a otros países por lo que, según dice, son años de prácticas comerciales injustas. Pero, según la mayoría de los análisis de los economistas, el movimiento arriesgado amenaza con sumir la economía en una recesión y desmantelar alianzas de décadas.
La Casa Blanca muestra confianza a pesar de la apuesta política y financiera que se está llevando a cabo.
«El 2 de abril de 2025 será recordado como uno de los días más importantes en la historia moderna de Estados Unidos», afirmó la Secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en una conferencia de prensa el martes, añadiendo que los nuevos aranceles entrarán en vigor de inmediato.
Horas antes del discurso de Trump previsto para el miércoles a las 14:00 horas (Tiempo de México) seguían sin conocerse detalles sobre los planes arancelarios del Mandatario. El índice bursátil S&P 500 subía ligeramente en las primeras operaciones de la jornada debido a que los inversores esperan tener más certidumbre sobre su agenda.
Los aranceles recíprocos que Trump planea anunciar se producen luego de anuncios recientes similares de impuestos del 25 por ciento sobre las importaciones de automóviles; gravámenes contra China, Canadá y México, y aranceles ampliados sobre el acero y el aluminio. Trump también ha impuesto aranceles contra países que importan petróleo de Venezuela y planea impuestos de importación separados sobre medicamentos farmacéuticos, madera, cobre y chips de computadora.
Ninguna de las señales de advertencia sobre un mercado de valores en caída o que el sentimiento del consumidor se haya volviendo sombrío ha hecho que el Gobierno dude públicamente de su estrategia.
